lunes, 6 de abril de 2009

Venecia


He preparado un pequeño álbum, podeís ponerle músiquita pinchando el altavoz de arriba. Es una muestra de los cinco días que hemos pasado en Venecia, digo pequeño porque hemos vuelto con más de 3.000 fotos entre las dos y es que es una ciudad maravillosa y única, sorprende a cada paso que se da y en cada navegada. La sensación del agua lo invade todo, la vida se desarrolla en función de ella. Hemos estado cinco días sin ver coches y es de lo mas relajante, el silencio solo se rompe por el sonido del agua o las gaviotas, porque ni siquiera los motores de los barcos molestan.
No me extraña que la llamaran la "Serenísima" en tiempos de su república.
Es la ciudad de los palacios flotantes, el recorrido en lancha-bus por el Gran Canal permite admirar a cada lado las impresionantes fachadas. Y al entrar por las callejuelas y canales, paseando o en góndola, se tienen sensaciones como en ningún otro lugar. Además, su ambiente y su gente es agradable, enérgica y elegantes, gente guapa, muy guapa.
El primer día nos llovió muchísimo, pero no nos importó calarnos. Luego mejoró algo y nos permitió contemplarla un poco mejor, terminamos agotadas por querer exprimir al máximo el tiempo. Creo que nos pudimos hacer una composición bastante completa, San Marcos, su plaza, el Canal Grande, paseito en góndola, sus puentes, la torre campanario, visita al museo de la Academia de Bellas Artes con grandes obras italianas, y paseos y mas paseos... El último día fuimos a dos de sus islas, de barco en barco por La Laguna, con unos pueblitos encantadores: Murano donde se agolpan las fabricas de vidrio y Burano, con sus casas de colores y especialistas en los encajes de ganchillo.
Muy recomendable, quien no conozca Venecia que lo tenga en cuenta para alguno de sus viajes. Merece la pena, porque eso si, alguna pena tiene. El excesivo turismo que lo invade todo y la hace menos "Serenísima", contribuyendo también a un abuso en los precios. Ojo en los restaurantes, siempre te meten algo imprevisto. Y cobran por todo todo y bien, hasta para ir al baño. El hotel regulín, al margen de que la operadora edrams nos engaño al decir sus características y lo que estaba incluido, la relación calidad precio no corresponde, están desorbitados, será que el turismo lo tienen asegurado.
Pero estas últimas anotaciones pierden importancia al recordar la vivencia que nos traemos de Venecia y encantada repetiría si se vuelve a presentar la ocasión.

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