¡Me dio la sorpresa!
Al día siguiente de mi llegada me llama Teresa, que estaba en Santander de trabajo. Yo andaba por la ciudad y la encontré dentro de un escaparate dirigiendo el montaje muy desenvuelta.
Esta vez ha dormido en casa y dice que se va a adjudicar ese cliente para atenderlo y poder venir de vez en cuando. ¡Estupenda idea para vernos! Por la noche, si no fuera por lo que sonaba la lluvia, hubiera creído que aun estaba en El Puerto. Además las llamadas por si había noticias de América me traían el acento de mi tierra, donde hace solo dos días me calentaba el solete... ¡Que bueno el Sur!
sábado, 13 de septiembre de 2008
Teresa en Setién
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)




Últimos Comentarios




No hay comentarios:
Publicar un comentario