domingo, 28 de septiembre de 2008

El chicle Bazoka

















Como empieza el cole, mi recuerdo para el quiosco de la esquina y los chicles Bazoka, ¿quién se acuerda? eran gordotes y se podían hacer pompas enormes. Antes no había tanta variedad y despertabamos el ingenio para hacerlos distintos, para cambiarle el color le metíamos las puntas de los lapices de colores, ahora lo pienso y me imagino el estomago cada día de un color... Papi nos daba los domingos la "paga", un durito, que estirabamos para toda la semana de chicles, regaliz, polvitos de refresco, pastillas de leche de burra... El quiosco parecía nuestro.

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