Era un Pastor Alemán que tenía Papi, el pobre perro estaba casi siempre atado porque tenía un carácter más fiero y Mami decía que le daba miedo que le hiciera daño a sus nietos, pero yo creo que era bueno y el estar atado era lo que le ponía nervioso. Papi lo soltaba todos los días al atardecer y se pegaba unas carreras que nosotros, con la influencia del temor de Mami, salíamos todos a escondernos. Pero si nos acercábamos a acariciarle se ponía como tontorrón, como en la foto... La que está en el columpio es Tina, los otros son Fale, Juan, Ernesto y Miguel.
martes, 22 de julio de 2008
Blacky
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)




Últimos Comentarios




No hay comentarios:
Publicar un comentario